Q6 y Q7

La sexta sesión fue bien. Porque la dosis era reducida y eso me imagino que influiría.

Vinieron a visitarme mis amigas y un amigo de la familia. Al principio, estaba muy contenta y motivada, porque eso supondría un cambio grande en mi rutina. Y que mi madre descansaría de mí y yo de ella en la convivencia. Fue bastante bien hasta el tercer día, cuando me di cuenta de que en el fondo...no quiero ni agua bendita. Es muy extraña la sensación. Entre la desazón y el desasosiego. No es que no me guste tener visitas, lo agradezco una barbaridad...pero hay algo que me impide disfrutar de ellas plenamente.
Después he tenido alguna desilusión ... El pequeño mundo, claro, cómo no. Me parece bien verlo, pero antiguamente estaba deseando verme y ahora únicamente me ve cuando le viene bien o cuando le apetece. Dice que así es como tiene que ser. Que yo también lo he hecho. Estoy postponiendo demasiado dejar de verlo definitivamente. Le dije a Flau la última vez que hablamos, que me puse a llorar cuando le di un abrazo. Es que a veces no termino de estar bien o estoy aguantando. Flau dice que esos llantos deberían hacerme dar cuenta de lo que llevo acumulado. Cierto.
Aunque bueno, todo el mundo tiene lo suyo, ya está. Que me desahogué con él, pues sí, no lo pude evitar. 
Por qué quiero dejar de verlo? Por qué le doy tanta importancia a que tenga menos ganas de verme o yo a él? 
Ya me dije a mí misma que las decisiones que tome ahora y no trascendentes de aquí a un año vista, no me van a preocupar en absoluto. Un ejemplo claro es el pequeño mundo. Cualquier decisión pequeña que tome ahora: contestar un wassap, verlo una tarde, decirle que no lo quiero ver más.... No van a trascender de aquí a un año. 
Aún más conociéndonos tan poco. 
Me tengo que centrar en las cosas importantes que puedo hacer, en las decisiones que podrían cambiar mi vida en un año: una de las más importantes ahora, sin duda, y para cualquier persona es la de cuidar la salud. Decidir alimentarse correctamente cada día, beber mucha agua, procurar hacer ejercicio físico...puede influir positivamente en mi salud de aquí a un año. Jamás le había dado importancia a algo tan básico. Eso es lo que más debe ocupar mi tiempo ahora. Y en cuanto a mi vida futura.... Tal vez sea un buen momento para plantearme una meta profesional, sólo como incentivo o esperanza de que mi vida será laboralmente activa de aquí a un año. 

Quejas de la semana.... bueno....
1. Demasiadas alusiones a la peluca por parte del pequeño mundo ( y en general, cualquier alusión a la peluca, me suele molestar) que si había probado algún pegamento, que si qué es esto de la oreja, que si está estropeada...me molestan incluso las que dicen: no se nota nada, te pica? Tendrás que probar más opciones, has mirado ya pañuelos para el verano.... En fin, que llevar peluca mola cuando es para ir a una fiesta de disfraces o ponerte reinona en plan drag queen. Yo me lo había tomado muy bien. Quería incluso hacer una colección de pelucas y tomármelo a guasa. Pero llevar peluca cuando se te está cayendo el pelo....no es muy agradable. Se lleva como se puede. Y habrá gente que lleve pañuelos, turbantes o lo que quiera. Y claro que harán bien, como si no quieren llevar nada, sólo faltaría. 
2. Demasiado interés en saber lo que hago para pasar el rato, demasiado haz yoga, haz pilates, haz mindfulness, haz, haz, haz.... Voy haciendo, no necesito que nadie me presione. O tal vez sí, pero a mí no me viene bien. 

Pero también por supuesto hay cosas buenas: 
1. Agradezco tanto que la gente se preocupe por mí y me pregunte cómo voy genuinamente. Eso se nota muchísimo. Agradezco todos los mensajes y llamadas. 
2. Las risas, incluso las bromas con mi pelo: que mi hermana me diga 'huevo', que yo digo que me parezco al maestro Joao, los innumerables cotilleos que me cuentan mis amigas... Y todas esas cosas que te animan.
3. Los días que no te duele ni te molesta absolutamente nada.... O cuando no te ves tan mal en el espejo... Las mascarillas de arcilla, los baños de espuma... 

Y básicamente me tengo que centrar en lo positivo, en lo que me hace feliz en este periodo. Ya está, no hay más. De lo negativo, pues dejar que se lo lleve el viento.
Pero es inevitable estar triste y tener ganas de llorar. Eso es así. Y me imagino que pasará.
Yo nunca he sido una persona positiva, y sé que tengo que tener un diálogo más amable conmigo misma. No puedo empeñarme en decirme cosas negativas. Esto también es importante a largo plazo. Pero sobre todo para sentirse bien cada día.

Si me agobio porque no sé lo que quiero, no debe ser difícil averiguarlo: ser feliz o estar bien, como casi todo el mundo. Quién quiere estar mal? Pero para estar bien hay que trabajar. Sobre todo si has creado unos hábitos de pensamiento dañinos. Tampoco quiero culparme por ser una persona negativa o tener esos hábitos. Me tengo que aceptar y querer también así: negativa. No pasa nada. Hay que aplicar la compasión, pues como hago con la gente.
Tal vez por eso no soporto ver a nadie triste. Porque yo nunca me he aceptado así. Había que cambiar, pero y por qué? En serio, hay que trabajar para estar bien o mejorar. Pero me tengo que aceptar tal y como soy.

Por cierto, acabo de recibir la Q7.... Ahora empieza el resto de la semana.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Q3: tercera sesión

Q8

Q5